¿Cómo se forman las caries en los niños?
La caries dental es un proceso que comienza cuando las bacterias de la boca fermentan los alimentos azucarados y con almidón para producir ácido. Las bacterias causantes de caries, principalmente Streptococcus mutans, viven en la placa dental, una capa pegajosa sobre la superficie del diente. Después de cada comida o refrigerio, estas bacterias producen ácido y comienzan a erosionar químicamente el esmalte dental.
Este proceso se denomina 'desmineralización'. En condiciones normales, la saliva neutraliza el ambiente ácido y restaura los minerales en la superficie del diente (remineralización). Sin embargo, cuando el consumo de azúcar es frecuente y regular, la capacidad de reparación de la saliva se vuelve insuficiente y se produce un daño permanente en la capa de esmalte.
Inicialmente se manifiesta como manchas blancas y calcáreas en la superficie del diente; si no se trata, la caries penetra a través del esmalte para alcanzar la capa de dentina. Dado que la dentina es un tejido mucho más blando que el esmalte, la caries progresa rápidamente desde esta etapa y eventualmente puede convertirse en una condición dolorosa que afecta al nervio dental (pulpa).
Síntomas de la caries dental
El síntoma más temprano de la caries dental son manchas opacas de color blanco o crema visibles en la superficie del diente. Estas manchas indican que el esmalte ha comenzado a perder minerales y aún se encuentra en una etapa reversible. Los padres deben prestar especial atención a estas manchas en la línea de las encías de los dientes frontales superiores. En esta etapa, la aplicación de flúor y los ajustes en la higiene pueden detener la progresión de la caries.
A medida que la caries progresa, aparecen decoloraciones marrones o negras en la superficie del diente. El niño comienza a experimentar molestias con alimentos calientes, fríos o dulces. En etapas más avanzadas, se forman agujeros visibles en los dientes, comienza el dolor espontáneo y el niño puede tener dificultad para comer. En algunos casos, el mal aliento también acompaña la condición.
En casos avanzados donde la caries ha alcanzado el nervio dental, puede notar que el niño se despierta por dolor nocturno, hinchazón facial o temperatura elevada. Estos síntomas indican infección y requieren intervención dental de urgencia. Mediante revisiones regulares, las caries pueden tratarse con métodos mucho más simples antes de llegar a esta etapa.
¿Por qué es importante tratar las caries en los dientes de leche?
Muchos padres pueden considerar innecesario el tratamiento de caries, pensando que los dientes de leche se caerán de todos modos. Sin embargo, los dientes de leche desempeñan varias funciones críticas para el desarrollo saludable del niño. Una de sus funciones más importantes es el mantenimiento de espacio: los dientes de leche sirven como guías para los dientes permanentes que se desarrollan debajo de ellos. Un diente de leche perdido prematuramente puede causar que los dientes adyacentes se desplacen hacia el espacio vacío y que los dientes permanentes erupcionen torcidos o queden impactados.
Los dientes de leche también desempeñan un papel determinante en el desarrollo de las habilidades de habla del niño. La pérdida de los dientes frontales superiores en particular dificulta la correcta pronunciación de ciertos sonidos. Además, la masticación inadecuada debido a dientes cariados o faltantes afecta negativamente la nutrición del niño y, en consecuencia, su desarrollo general.
Las caries no tratadas en los dientes de leche pueden provocar infecciones y dañar el germen del diente permanente en desarrollo que se encuentra debajo. Además, los dientes cariados y rotos pueden minar la autoestima del niño y afectar negativamente sus relaciones sociales. Por esta razón, cada caries en los dientes de leche debe tomarse tan en serio como las de los dientes permanentes y tratarse en consecuencia.
Opciones de tratamiento
En la etapa temprana de la caries, cuando aún se encuentra en la fase de mancha blanca, la aplicación profesional de barniz de flúor es el método de tratamiento más eficaz. El flúor penetra en la superficie del esmalte para compensar la pérdida de minerales y fortalece la estructura dental. En esta etapa, no es necesario ningún procedimiento de perforación u obturación en la superficie del diente. Las aplicaciones regulares de flúor combinadas con una mejora en el cuidado domiciliario pueden detener la progresión de la caries.
Cuando la caries penetra a través del esmalte y alcanza la dentina, el tejido cariado debe limpiarse y reemplazarse con material de obturación. En odontología pediátrica, generalmente se prefieren materiales de obturación de composite del color del diente. En casos donde la caries se acerca o alcanza el nervio dental, se realiza una pulpotomía (tratamiento parcial del nervio) para preservar la vitalidad del diente. Luego se coloca una corona de acero inoxidable en el diente para aumentar su durabilidad.
En dientes demasiado dañados para ser tratados, la extracción se aplica como último recurso. Es importante colocar un aparato mantenedor de espacio en el lugar del diente de leche extraído hasta que erupcione el diente permanente. Este aparato evita que los dientes adyacentes se desplacen hacia el espacio vacío, asegurando que el diente permanente erupcione en la posición correcta.
Caries del biberón (caries de la primera infancia)
La caries del biberón, o caries de la primera infancia como se conoce médicamente, es un tipo de caries rápido y destructivo que se observa particularmente en niños de 1 a 3 años. La causa más común es acostar al niño con un biberón que contiene líquidos azucarados durante toda la noche. Los líquidos como la leche, la fórmula, el jugo de frutas o el agua azucarada permanecen en la superficie del diente durante horas mientras el flujo de saliva disminuye durante el sueño, creando un entorno ideal para las bacterias.
La caries del biberón típicamente comienza en los dientes frontales superiores y se extiende rápidamente a otros dientes. La caries a nivel de la línea de las encías, la decoloración marrón-negra y los dientes que se descomponen dejando solo fragmentos de raíz son hallazgos característicos de este tipo de caries. En casos avanzados, puede producirse la pérdida de todos los dientes frontales superiores.
La forma más eficaz de prevenir la caries del biberón es desarrollar el hábito de no acostar al niño con el biberón. Si se da un biberón nocturno, el contenido debe ser solo agua. Después de los 12 meses, se debe fomentar la transición al vaso, y el consumo de jugo de frutas debe limitarse. Después de que erupcionen los dientes, deben limpiarse cada noche con un paño húmedo o un cepillo suave. Si se detecta tempranamente, los dientes pueden salvarse con tratamiento de flúor y métodos restaurativos apropiados.
Métodos de prevención de caries
La base de la prevención de caries en los niños son los hábitos de cepillado correctos. Desde la erupción del primer diente, el cepillado debe realizarse dos veces al día, especialmente antes de acostarse, con pasta dental con flúor apropiada para la edad. Hasta los 6 años, el cepillado debe hacerse bajo la supervisión de los padres, asegurando que el niño no trague la pasta dental. El uso de hilo dental también es un paso importante para prevenir caries en los puntos de contacto entre los dientes.
Los selladores de fisuras son un tratamiento preventivo extremadamente eficaz, particularmente para proteger de la caries los molares permanentes recién erupcionados. Este material fluido aplicado en los surcos y fosas finos de la superficie masticatoria del diente previene físicamente el asentamiento de bacterias. El procedimiento es completamente indoloro y se completa en pocos minutos. El riesgo de caries en dientes con selladores de fisuras se reduce hasta en un 80 por ciento.
La modificación de la dieta es un factor tan crítico como el cepillado en la prevención de caries. El consumo de alimentos y bebidas que contienen azúcar entre comidas debe limitarse. Los caramelos pegajosos, las bebidas ácidas y los hábitos de picar entre horas aumentan significativamente el riesgo de caries. En su lugar, se deben preferir alimentos amigos de los dientes como queso, yogur, verduras crudas y frutas. Las revisiones dentales regulares cada 6 meses garantizan el diagnóstico temprano de posibles caries, haciendo que el proceso de tratamiento sea más fácil y menos costoso.
Escrito por
Dt. Gaye Üstüner
Especialista en Odontopediatría · Investigadora de Doctorado en la Universidad de Yeditepe