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Salud del Bebé6 min lectura25 de marzo de 2026

Guía de Dentición en Bebés: Síntomas y Recomendaciones

La dentición en los bebés es un hito importante del desarrollo que todos los padres esperan con entusiasmo. Sin embargo, este proceso puede resultar incómodo para los bebés y genera muchas preguntas en los padres. Contar con información precisa sobre el momento de la dentición, los síntomas y los métodos para aliviar el dolor hace que este período sea mucho más fácil tanto para usted como para su bebé.

¿Cuándo comienza la dentición?

La dentición en los bebés generalmente comienza entre los 6 y los 12 meses de edad. En la mayoría de los bebés, los primeros dientes en aparecer son los incisivos frontales inferiores, seguidos por los incisivos frontales superiores. Sin embargo, esta secuencia puede variar de un bebé a otro, y esto es completamente normal. Algunos bebés cortan su primer diente a los 4 meses, mientras que otros pueden no mostrar su primer diente hasta los 13-14 meses.

El orden general de la dentición es el siguiente: Primero, los incisivos frontales inferiores y superiores (6-12 meses), luego los incisivos laterales (9-16 meses), los primeros molares (13-19 meses), los caninos (16-23 meses) y finalmente los segundos molares (23-33 meses). Aproximadamente a los 3 años, se espera que los 20 dientes de leche estén completos.

Cada bebé se desarrolla a un ritmo diferente, y las variaciones individuales en el momento de la dentición son bastante comunes. Los factores genéticos familiares, el estado nutricional y la salud general pueden afectar el momento de la dentición. Si su bebé tiene 12 meses y aún no le ha salido ningún diente, no hay motivo de preocupación; sin embargo, si no han erupcionado dientes a los 18 meses, se recomienda consultar a su odontopediatra.

¿Cuáles son los síntomas de la dentición?

Los síntomas de la dentición en los bebés suelen comenzar unos días antes de que el diente erupcione. Uno de los síntomas más comunes es el babeo excesivo. Su bebé produce mucha más saliva de lo habitual, lo que puede causar enrojecimiento en la zona del mentón y el cuello. Además, se observa una hinchazón y enrojecimiento notables en las encías. Al tocar suavemente con el dedo, puede sentir un bulto duro.

La irritabilidad y el llanto se encuentran entre los síntomas más comúnmente observados durante el período de dentición. El bebé puede estar más irritable de lo habitual, los patrones de sueño pueden alterarse y puede despertarse con frecuencia durante la noche. Tiende a morder y masticar todo lo que tiene a su alcance; esto es un instinto natural para aliviar la presión en las encías. La pérdida de apetito también es común porque los movimientos de succión y masticación pueden causar molestias en las encías.

El tema de la fiebre leve es controvertido. Las investigaciones sugieren que la dentición puede causar un ligero aumento de temperatura por debajo de 38°C; sin embargo, la fiebre por encima de 38°C no debe atribuirse a la dentición. Síntomas como fiebre alta, diarrea, vómitos o sarpullido no deben asociarse con la dentición y siempre debe consultarse al pediatra. Estos síntomas pueden ser indicativos de otra infección.

Métodos para aliviar el dolor de la dentición

Uno de los métodos más seguros para aliviar el dolor de dentición de su bebé son los mordedores refrigerados. Los mordedores de silicona o caucho enfriados en el refrigerador (no en el congelador) reducen la hinchazón y el dolor en las encías. Puede darle a su bebé un trozo de tela limpio, húmedo y frío para que lo muerda. Además, masajear suavemente las encías con el dedo limpio alivia la presión y calma al bebé.

Los alimentos fríos también pueden ser útiles. Para los bebés que ya han comenzado con la alimentación complementaria, el puré de frutas refrigerado, el yogur o las barras de zanahoria frías (teniendo en cuenta el riesgo de asfixia) pueden ser reconfortantes. Sin embargo, se deben evitar los alimentos muy duros o congelados, ya que pueden dañar las encías.

También existen métodos que definitivamente deben evitarse. Los collares de ámbar para la dentición no tienen evidencia científica y presentan riesgos de asfixia y aspiración. Los geles y cremas que contienen benzocaína no deben utilizarse en bebés menores de 2 años, ya que pueden causar efectos secundarios graves. Los métodos antiguos como frotar alcohol en las encías son extremadamente peligrosos. Si el dolor es muy intenso, se pueden utilizar dosis apropiadas para la edad de paracetamol o ibuprofeno con la recomendación de su pediatra.

Cuidado de los primeros dientes

El cuidado bucal en realidad debe comenzar antes de que erupcionen los dientes. Después de amamantar, limpie suavemente las encías de su bebé con un paño de muselina o una gasa limpia y húmeda. Este hábito garantiza la higiene bucal y prepara al bebé para el cepillado dental en el futuro. Cuando erupcione el primer diente, comience a usar un cepillo de dedo o un pequeño cepillo de dientes para bebés con cerdas suaves.

En cuanto al uso de flúor, las guías actuales indican que se puede utilizar una cantidad de pasta dental con flúor del tamaño de un grano de arroz desde el primer diente. El flúor fortalece el esmalte dental y proporciona protección contra las caries. Sin embargo, preste atención a usar una cantidad muy pequeña; dado que su bebé aún no puede escupir, tragará la pasta dental. Establecer el hábito de cepillarse dos veces al día, por la mañana y antes de acostarse, es lo ideal.

Al elegir el primer cepillo de dientes, se deben preferir cepillos de cabeza pequeña con cerdas suaves. La cabeza del cepillo debe ser lo suficientemente pequeña como para entrar fácilmente en la boca del bebé. Los modelos antideslizantes con mangos fáciles de agarrar facilitan el uso por parte de los padres. Recuerde reemplazar el cepillo de dientes cada 3 meses o cuando las cerdas estén desgastadas.

¿Cuándo debe ser la primera visita al dentista?

Las asociaciones internacionales de odontología pediátrica recomiendan que la primera visita dental del bebé se realice después de la erupción del primer diente o a más tardar al cumplir 1 año. El propósito de esta visita temprana no es el tratamiento, sino la presentación y la evaluación preventiva. El odontopediatra verifica el desarrollo bucal de su bebé, realiza una evaluación del riesgo de caries y orienta a los padres sobre nutrición y cuidado bucal.

En la primera visita, la boca del bebé generalmente se evalúa con un examen breve. Se examinan el número de dientes, el patrón de erupción, la salud de las encías y la estructura bucal. Se brinda información sobre temas como los hábitos del biberón o el chupete, los patrones dietéticos y las necesidades de flúor. Esta visita también ayuda al bebé a familiarizarse con el entorno clínico y a formar una primera impresión positiva con el dentista.

Los niños que conocen al dentista tempranamente tienen muchas menos probabilidades de experimentar miedo dental en los años posteriores. Mediante revisiones regulares, los problemas potenciales se detectan tempranamente y pueden resolverse con intervenciones simples. Esto protege tanto al niño como a la familia de tratamientos más extensos y estresantes en el futuro.

Problemas frecuentes

Los dientes natales son dientes que están presentes al nacer o aparecen poco después del nacimiento. Ocurren aproximadamente en 1 de cada 2.000-3.000 nacimientos. Estos dientes generalmente se ubican en la zona frontal inferior y su desarrollo radicular puede no estar completo. Si causan lesiones en la lengua del bebé o están muy flojos, pueden necesitar ser extraídos debido al riesgo de aspiración. Sin embargo, los dientes natales estables generalmente se dejan en su lugar y se controlan.

La dentición tardía debe evaluarse si no han erupcionado dientes después de los 18 meses. Esta condición suele ser un rasgo familiar y no requiere preocupación. Sin embargo, en algunos casos raros, puede estar asociada con deficiencia de vitamina D, hipotiroidismo o síndromes genéticos. El odontopediatra puede verificar la presencia y posición de los gérmenes dentales con una radiografía panorámica si lo considera necesario.

Las erupciones ectópicas, es decir, dientes que emergen en una ubicación diferente a la esperada, también son una condición que puede presentarse. Por ejemplo, un diente que erupciona en un ángulo inusual o en una zona diferente puede deberse a falta de espacio o a la posición de los dientes adyacentes. Estas situaciones generalmente no requieren intervención durante el período de dentición temporal; sin embargo, con un seguimiento regular, se pueden proporcionar las orientaciones necesarias de manera oportuna durante el proceso de erupción de los dientes permanentes.

Escrito por

Dt. Gaye Üstüner

Especialista en Odontopediatría · Investigadora de Doctorado en la Universidad de Yeditepe

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